La llave del paraíso
Después de años de ardua investigación, de sufrir y padecer buscando la verdadera felicidad, al fin puedo decir que la he encontrado: tengo el honor de decir que el mayor placer que hay sobre la tierra es quitarse los zapatos que lastiman. Sé que hay gente que tiene otras propuestas; he oído muchas veces alabar las bondades de apagar el extractor de humos cuando se lleva unos minutos padeciéndolo, y otros también comentan que el placer que se siente cuando un coche por fin avanza libremente después de un gran atasco es sublime, pero yo considero que el mío es insuperable. Y si no hagan la prueba, pongan una piedrecita en un zapato y anden unos metros. Cuando saquen la chinita, sabrán lo que es la gloria.
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