a quien pueda interesar
Yo no tengo la culpa de lo que pasa en el mundo.
Yo no soy responsable de los actos de los demás.
No he sido nombrada abogada defensora de nadie.
Yo no puedo evitar que ocurran cosas malas.
Yo no puedo evitar todos los conflictos.
Dicho lo cual, sólo me queda creerme el cuentito.
¿Alguien me ha visto últimamente? Llevo una temporada perdida, y al parecer nadie tiene demasiado interés en encontrarme. Soy la de siempre, ya saben, un poco extraña, un poco agobiada, un poco (sólo un poco) infeliz. Pocas cosas me distinguen del resto de la humanidad, pero sé que si alguna vez alguien logró verme podrá reconocerme todavía. Dispongo de todos los medios de contacto del mercado, así que si alguien me encuentra o cree recordarme, le agradeceré que se ponga en comunicación conmigo o avise a las fuerzas del orden.
Cuando me miro al espejo, no puedo evitar preguntarme quién es esa persona que me mira desde el otro lado. Y lo mismo me ocurre cuando veo fugazmente mi reflejo en un escaparate: doy un respingo cada vez, porque no me reconozco pero ¡es alguien tan familiar... !
Pero sobre todo me intriga mi cara: ¿es realmente la que me corresponde? Es decir ¿es, como dicen, el reflejo de mi alma, o a mí me tocó la que sobraba? Porque además, mi cara es extraña (tranquilos, niños, no huyáis, no es tan extraña, no en ese sentido), no se parece demasiado a la de ninguno de mis parientes. Y ha cambiado mucho, especialmente en estos últimos años, con lo cual me pregunto ¿este cambio estaba previsto, o he hecho algo que haya modificado su evolución natural? ¿Yo soy yo o mi reflejo? ¿Debería cambiar mi medicación? ¿O lo que me ocurre es que salgo poco?
Si todo el mundo hace lista de propósitos, yo también quiero. Y hasta es posible que consiga algo, aunque llevo años deseando más o menos lo mismo. Porque lo que yo quiero en este año es:
- Dormir
- Despertar
- No ocuparme en pre-ocuparme, al menos no tanto
- Descubrir cómo se abre un blister
- Aprender algún idioma (el mío, por ejemplo)
- Cantar sin avergonzar a nadie
- Aprender a bailar. A patinar. A correr. En realidad, me conformaria con saber andar correctamente
- Callarme a tiempo
- Hablar a tiempo
- Recuperar mi sentido del humor
- Otro cuerpo. Otra mente. Un corazón
En este año que acaba he aprendido varias cosas. He aprendido:
- A arreglar enchufes, cisternas, a instalar lámparas
- Que la lejía de color no sirve realmente para nada
- Que la tristeza arruina el cutis
- A cocinar verduras en el wok
- La letra de Downtown y de Une belle histoire(más o menos)
- Que duele más la indiferencia que el odio
- Que la falta de sueños mata lentamente
- A formatear (varias veces) un disco duro
- A consultar foros
- Cuatro o cinco palabras en inglés
- Que está bien considerado que te manipulen con grandes palabras
- A cantar muy bajito
- A resistir
- A echar de menos a gente a la que en realidad no conocí
- Que a pesar de todo, no aprendemos nunca nada
Sé que necesito mejorar, pero prometo esforzarme más el año que viene. Aunque ya veremos el resultado.
Si me ves por la calle
no corras a esconderte,
no te tapes la cara,
no aprietes los dientes,
y no finjas ser otro,
que yo sí puedo verte.
¿No sería más fácil
que dijeras "se siente,
no quiero que me hables,
no quiero ni olerte"?
Si pudieras decirlo
yo sabría entenderte,
y que tú abras la puerta
no implica que entre.